Daniel 6:11
¿Te avergonzaría que te encontraran en lo que más amas hacer?
«Entonces estos hombres, de común acuerdo, fueron y encontraron a Daniel orando y suplicando delante de su Dios» (Daniel 6:11, NBLA). Las palabras hebreas sugieren urgencia: corrieron, irrumpieron. Querían cazarlo en el acto. Y lo encontraron. ¿Haciendo qué? Orando.
Hay una belleza extraña en esta escena. Los enemigos de Daniel querían exponerlo, humillarlo, condenarlo. Y al irrumpir en su casa, lo encontraron en la posición más sublime que un ser humano puede tener: de rodillas, suplicando ante Dios. Querían sorprenderlo en algo vergonzoso. Lo sorprendieron en algo glorioso.
Pregúntate hoy: si tus enemigos irrumpieran en tu vida en cualquier momento, ¿qué encontrarían? ¿Qué pestañas estarían abiertas en tu navegador? ¿Qué mensajes estarían en tu teléfono? ¿Qué pensamientos cruzarían tu mente? Daniel pudo ser «atrapado» en oración porque la oración era lo que hacía cotidianamente. Si esa fuera tu actividad cotidiana, también te atraparían así.
Pablo le escribió a Timoteo: «Sé un buen ejemplo de lo que es un creyente, hablando con la verdad, viviendo correctamente, amando a otros y demostrando tu fe y tu pureza» (1 Timoteo 4:12, paráfrasis). Vive de tal modo que cuando alguien quiera derribarte, lo único con que cuenten para acusarte sean tus virtudes. Que tu vida diaria sea precisamente lo que tus enemigos detesten encontrar y tus amigos celebren. Que ser «atrapado» por sorpresa nunca te avergüence.
Vive de tal modo que si te sorprenden en cualquier momento, te encuentren haciendo lo que tu Padre celestial honra.
Adaptado de la guía de estudio, Daniel: God’s Plan for the Future, publicado por Insight for Living. Copyright © 2002 por Charles R. Swindoll, Inc. Reservados mundialmente todos los derechos.

