Daniel 7:14

¿Para qué nos revela Dios el final de la historia?

Llegando al final de nuestro recorrido, conviene preguntar: ¿para qué nos mostró Dios todo esto? Daniel 7 no fue escrito para que hagamos mapas especulativos ni para que discutamos calendarios. La profecía bíblica siempre tiene una meta pastoral: transformar la manera en que vivimos hoy. Pedro lo dice explícitamente después de describir el fin de todas las cosas: «Puesto que todas estas cosas han de ser destruidas de esta manera, ¡qué clase de personas no deben ser ustedes en santa conducta y en piedad!» (2 Pedro 3:11, NBLA).

Saber cómo termina todo produce, primero, libertad frente a las «bestias» del presente. El que sabe que los imperios caen no vende su alma a ninguno. Puede trabajar en Babilonia, como Daniel, con excelencia y lealtad, sin arrodillarse ante sus ídolos, porque su ciudadanía definitiva está en otra parte: «nuestra ciudadanía está en los cielos» (Filipenses 3:20, NBLA).

Produce, segundo, perseverancia en el sufrimiento. Los santos de la visión resisten la guerra del cuerno porque conocen el veredicto del tribunal. Saben que el «hasta que» de Dios llegará. Así resistieron los creyentes bajo Roma, así resisten hoy los perseguidos, y así puedes resistir tú tus propias batallas: no con optimismo ingenuo, sino con desenlace revelado.

Y produce, tercero, misión. Si al Hijo del Hombre le será dado «dominio, gloria y reino, para que todos los pueblos, naciones y lenguas lo sirvieran» (Daniel 7:14, NBLA), entonces cada vecino, cada colega, cada desconocido es un ciudadano potencial de ese reino eterno. El futuro revelado no es un espectáculo para contemplar desde la grada: es una invitación a llamar a otros a reconciliarse con el Rey antes de que Él vuelva.

Al cerrar este recorrido por Daniel 7, no nos llevamos un mapa para alimentar especulaciones, sino una brújula para vivir fieles. Hoy, camina como lo que la profecía dice que eres: ciudadano del futuro, fiel en el presente.

Dios no revela el futuro para alimentar especulaciones, sino para formar santos libres de los ídolos, perseverantes en la prueba y comprometidos con la misión, aquí y ahora.

Adaptado de la guía de estudio, Daniel: God’s Plan for the Future, publicada por Insight for Living. Copyright © 2002 por Charles R. Swindoll, Inc. Reservados mundialmente todos los derechos.