Daniel 5:5

¿Ha interrumpido Dios alguna vez tus planes de manera inesperada?

«En ese mismo momento aparecieron los dedos de una mano de hombre que escribía, frente al candelabro, sobre el yeso de la pared del palacio real; y el rey veía la parte de la mano que escribía» (Daniel 5:5, NBLA).

La música seguía sonando. El vino seguía fluyendo. Las risas llenaban el salón. Y de pronto, sin aviso, dedos misteriosos comenzaron a escribir en la pared. No hubo trueno ni terremoto. No hubo voz atronadora del cielo. Solo una mano, escribiendo un mensaje que nadie entendía, pero todos temían.

Dios tiene una forma de interrumpir nuestras fiestas. Justo cuando nos sentimos más seguros, más confiados, más en control, Él aparece con un mensaje que no esperábamos. A veces es un diagnóstico médico. A veces es una pérdida inesperada. A veces es simplemente una inquietud en el corazón que no podemos ignorar.

Belsasar no invitó a Dios a su fiesta. De hecho, estaba haciendo todo lo posible por burlarse de Él. Pero Dios no necesita invitación para aparecer. El Señor del universo no espera permiso para interrumpir.

La pregunta no es si Dios interrumpirá nuestros planes, sino cuándo. Y más importante aún: ¿cómo responderemos? Belsasar respondió con terror. Pero podemos responder con humildad, reconociendo que Sus interrupciones son a menudo intervenciones de gracia.

Las interrupciones de Dios pueden parecer inconvenientes, pero a menudo son invitaciones a algo mejor.

Adaptado de la guía de estudio, Daniel: God’s Plan for the Future, publicado por Insight for Living. Copyright © 2002 por Charles R. Swindoll, Inc. Reservados mundialmente todos los derechos.