Daniel 5:6
¿Qué te hace temblar?
«Entonces el rey palideció, y sus pensamientos lo turbaron; los músculos de sus caderas se relajaron y sus rodillas comenzaron a golpearse una contra otra» (Daniel 5:6, NBLA).
Momentos antes, Belsasar se sentía invencible. El vino corría por sus venas, la música llenaba el salón, mil nobles lo adulaban. Era el rey del mundo. Y ahora… sus rodillas chocaban entre sí como las de un niño aterrorizado.
La transformación fue instantánea. Del éxtasis al terror. De la arrogancia al pánico. De sentirse dios a sentirse gusano. Una mano escribiendo en la pared fue suficiente para deshacer toda su falsa seguridad.
El cuerpo no miente. Belsasar podía fingir valentía con sus palabras, pero sus rodillas contaban la verdad. Algo dentro de él sabía que ese mensaje no traía buenas noticias. Algo en lo profundo de su ser reconocía que había cruzado una línea.
Es interesante que el texto describa su reacción física con tanto detalle. Rostro pálido, pensamientos turbados, caderas debilitadas, rodillas temblando. Es el retrato de un hombre cuyo mundo interno se ha derrumbado, aunque su mundo externo siga intacto.
¿Qué hace temblar tus rodillas? ¿Qué te recuerda que no eres tan fuerte como pretendes? A veces Dios permite esos momentos de temblor no para destruirnos, sino para despertarnos. Para recordarnos que hay un Rey mayor que nosotros, y que Su palabra tiene la última palabra.
Las rodillas que tiemblan ante Dios son más sabias que los corazones que se endurecen contra Él.
Adaptado de la guía de estudio, Daniel: God’s Plan for the Future, publicado por Insight for Living. Copyright © 2002 por Charles R. Swindoll, Inc. Reservados mundialmente todos los derechos.

