Daniel 6:3
¿Sabías que tu actitud puede ser más influyente que tu currículum vitae?
El texto dice que Darío «se proponía constituirlo sobre todo el reino» (Daniel 6:3b, NBLA). Es decir, planeaba ascender a Daniel sobre todos los demás. ¿Por qué? No porque Daniel fuera el más joven o el de mejor abolengo. Por su espíritu. Por la forma en que se relacionaba con su trabajo, con sus colegas, con su rey.
La buena actitud abre puertas que el talento solo no puede abrir. Conocemos personas brillantes pero amargadas, capacitadas pero arrogantes, eficientes pero corrosivas. Y conocemos personas no tan brillantes, pero cuyo espíritu humilde, sereno y cooperador hace que todos quieran trabajar con ellas. Adivina a quién se le abren más puertas.
Daniel sabía que el Señor era soberano sobre todos los nombramientos y desencantos: «Porque ni del oriente, ni del occidente, ni del desierto viene el enaltecimiento. Mas Dios es el juez; a este humilla, y a aquel enaltece» (Salmo 75:6-7, NBLA). Y porque estaba seguro en su Dios, Daniel estaba seguro en sí mismo. No tenía nada que demostrar, nada que defender, nada que ocultar.
Cuando estás seguro en Dios, puedes ser cooperador sin ser servil. Puedes ser confiado sin ser arrogante. Puedes celebrar el éxito de otros sin sentirte amenazado. Esa seguridad interior es lo que produce el espíritu extraordinario que la gente nota. Y ese espíritu, más que cualquier credencial, es lo que abre puertas que ningún ser humano puede cerrar.
Cuando descansas en Dios, dejas de pelear por ascensos; Él los gestiona mejor que tú.
Adaptado de la guía de estudio, Daniel: God’s Plan for the Future, publicado por Insight for Living. Copyright © 2002 por Charles R. Swindoll, Inc. Reservados mundialmente todos los derechos.

