Daniel 6:18

¿Puede haber actividad espiritual sin confianza en Dios?

Hay un detalle curioso en la noche del rey: Darío ayunó. «Pasó la noche en ayuno» (Daniel 6:18, NBLA). El hombre que aún no conocía al Dios de Daniel hizo, sin saberlo, algo con apariencia religiosa. Se negó comida y entretenimiento, como quien intuye que la situación exige algo más que distracciones. Y sin embargo, su ayuno no le trajo una gota de paz. Amaneció tan angustiado como lo estaba la noche anterior.

Ahí hay una lección que incomoda: se puede practicar la forma de la piedad sin conocer su poder. Se puede ayunar sin fe, asistir a la iglesia sin adorar, orar sin confiar, cantar sin creer. La actividad religiosa, por sí sola, no produce descanso; puede ser apenas ansiedad con vocabulario espiritual. Cuántos creyentes viven así: cumpliendo rituales con el alma inquieta, haciendo mucho para Dios sin descansar nada en Dios.

El contraste está unos versículos atrás. Daniel también tenía disciplinas: oraba tres veces al día, con constancia firme. Pero su disciplina no era un intento de controlar a Dios ni de ganarse Su favor; era el desborde de una relación. Por eso el mismo hábito que a otros esclaviza, a él lo sostenía. La diferencia entre religión y relación no está en las prácticas, sino en la postura del corazón: una intenta manipular; la otra se entrega.

Jesús lo dijo con ternura: «Vengan a Mí, todos los que están cansados y cargados, y Yo los haré descansar» (Mateo 11:28, NBLA). No dijo «hagan más», sino «vengan».

Examina hoy tus prácticas espirituales. No para abandonarlas, sino para preguntarte qué las motiva. El ayuno de Darío nació del miedo; la oración de Daniel nacía de la confianza. Solo una de las dos deja dormir.

Las disciplinas espirituales no reemplazan la confianza: puedes ayunar toda la noche y seguir sin paz si no conoces al Dios del foso.

Adaptado de la guía de estudio, Daniel: God’s Plan for the Future, publicada por Insight for Living. Copyright © 2002 por Charles R. Swindoll, Inc. Reservados mundialmente todos los derechos.