Daniel 5:7
¿Qué se necesita para que despiertes a la realidad?
Belsasar debió darse cuenta en lo profundo de su ser que el mensaje significaba juicio. Sobrio de golpe, el rey llama a los expertos: «los conjuradores, los caldeos y los adivinos» (Daniel 5:7, NBLA).
Es notable cómo la crisis produce sobriedad instantánea. Minutos antes, Belsasar estaba embriagado de vino y orgullo. Ahora, ante la escritura misteriosa, su mente se aclara de repente. El alcohol en su sangre no desapareció, pero su efecto quedó neutralizado por el terror.
Hay una sobriedad que escogemos y una sobriedad que nos es impuesta. La primera es sabiduría; la segunda es crisis. La primera nos prepara para enfrentar la vida; la segunda nos golpea cuando no estamos preparados.
Belsasar no eligió despertar. Fue despertado. No decidió enfrentar la realidad. La realidad lo confrontó. Su sobriedad no fue virtud sino supervivencia.
¿Cuántas veces Dios ha tenido que sacudirnos para despertarnos? ¿Cuántas crisis han sido necesarias para que prestemos atención? ¿Cuántas paredes con escritura hemos necesitado antes de tomarnos en serio Su voz?
La buena noticia es que Dios nos ama lo suficiente como para interrumpir nuestra embriaguez. La mala noticia es que la sobriedad forzada es siempre más dolorosa que la voluntaria. Mejor despertar por decisión que despertar por desastre.
Es mejor elegir la sobriedad espiritual hoy que ser forzado a ella mañana.
Adaptado de la guía de estudio, Daniel: God’s Plan for the Future, publicado por Insight for Living. Copyright © 2002 por Charles R. Swindoll, Inc. Reservados mundialmente todos los derechos.

