Una cabeza canosa con propósito

Hay una mentira cultural que dice que la utilidad de una persona se mide por su juventud. La Biblia enseña algo radicalmente distinto. «Aun en la vejez darán fruto; estarán vigorosos y muy verdes» (Salmo 92:14, NBLA). Las canas no son señal del final del propósito de Dios; pueden ser el preludio de Su capítulo más fructífero.

De oro a plata

Vivimos en tiempos turbulentos. Las noticias hablan de transiciones, conflictos, sistemas que se tambalean. ¿Cómo lo interpretas? ¿Como caos sin sentido o como el desarrollo del plan eterno de Dios? Los ojos de fe ven lo que los ojos de incredulidad pasan por alto: que detrás de cada titular del periódico o los posts en las redes sociales hay un Dios que reina sobre las naciones.

La estabilidad en medio de la tormenta

Daniel no era estable porque sus circunstancias fueran estables. Era estable porque su fundamento lo era. Esa es la diferencia que cambia todo. Mientras quienes lo rodeaban se aferraban a títulos y palacios, Daniel se aferraba a un Dios que no cambia. Cuando los títulos cayeron y los palacios se derrumbaron, su fundamento siguió intacto. En esta serie recorreremos juntos su historia, y descubriremos no solo lo que Daniel hizo, sino quién lo sostuvo.

Un ingrediente esencial para el liderazgo

por Charles R. Swindoll1 de mayo, 2026

Escogió también a David su siervo, Lo tomó de entre los rediles de las ovejas; Lo trajo de cuidar las ovejas con sus corderitos, Para pastorear a Jacob, Su pueblo, Y a Israel, Su heredad. Y él los pastoreó según la integridad de su corazón, Y los guió con la destreza de sus manos. (Salmo … Lea más

La escritura que permanece

Belsasar leyó la escritura en la pared demasiado tarde. Tú la has leído a tiempo. La pregunta ahora no es si entiendes el mensaje, sino qué harás con él. ¿Seguirás celebrando mientras las tormentas se acercan? ¿O te humillarás ante el Dios que sostiene tu aliento en Su mano?

Vivir como Daniel en tiempos de transición

Vivimos en tiempos de cambio acelerado. Lo que era estable ayer parece tambalearse hoy. Las instituciones que parecían permanentes muestran grietas. El futuro que creíamos predecible se vuelve incierto.

El pecho de plata

La historia no es una serie de eventos aleatorios. Es el desarrollo de un plan divino revelado de antemano. Los imperios que surgen y caen no sorprenden a Dios; cumplen Sus decretos. Las naciones que traman sus planes no frustran Sus propósitos; los sirven sin saberlo.

Anticipo del juicio final

La caída de Babilonia no fue el final de la historia; fue un capítulo en una narrativa más grande. Cada imperio orgulloso que cae es un recordatorio de que el Rey de reyes tendrá la última palabra. Cada sistema corrupto que se derrumba es un anticipo del día cuando toda rodilla se doblará.

El Dios que actúa conforme a Sus planes

Esta verdad no es para hacernos pasivos, sino para darnos paz. Podemos trabajar, orar, y actuar con confianza, sabiendo que el resultado final no depende de nuestras fuerzas limitadas sino de Su poder ilimitado.

Profecías cumplidas

Dios no hace promesas vacías. No pronuncia profecías que no cumplirá. Su palabra es tan segura como Su carácter. Lo que Él dice, sucede — aunque tome generaciones, aunque parezca imposible, aunque el mundo entero diga lo contrario.