Mateo 6:33

Pero buscad primero su reino y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas. Mateo 6:33

CUAN FIEL HAS SIDO, Padre nuestro, durante las muchas semanas del año que han pasado. Queremos hacer una pausa para confiar nuestras vidas a Tu Hijo Jesucristo, tal como la primera vez. Estamos agradecidos por el gozo de conocerte y por aquellas ocasiones durante este año que pasó en las que te manifestaste ante nosotros de maneras inesperadas. Ahora que estamos ante el umbral de un nuevo año, te agradecemos con anticipación por las siguientes cincuenta y dos semanas que tenemos frente a nosotros. Reconociendo tú estás al mando, aceptamos todo lo que esas semanas traigan a nuestras vidas.

Buscaremos primeramente Tu reino y Tu justicia este año, sabiendo que todo lo demás vendrán por añadidura. Ayúdanos durante el nuevo año para fijarnos en las cosas eternas en vez de distraernos y preocuparnos por las cosas temporales. Gracias por darnos lo que necesitamos y no lo que queremos. Enséñanos a tener contentamiento, gozo y felicidad y gracias por cumplir Tu propósito en nosotros. En tanto que las oportunidades y los privilegios se desarrollan ante nosotros este año, oramos para que nos encuentres fieles. Después de todo, nuestra vida es Tuya y por ello, tiene sentido que te la entreguemos a Ti.

Oramos en el magnífico nombre de Jesús, quien dio su vida por nosotros. Amén.

Véase también Proverbios 27:1; 2 Corintios 5:15; Santiago 4:13-14.

NO SE QUEDE ALLÍ SENTADO
Entre el primero de enero y el treinta y uno de diciembre, se encuentran doce emocionantes meses llenos de posibilidades. Los desafíos que vienen con el cambio nos esperan. Eso implica que tenemos que salir de nuestra zona de comodidad y reaccionar con prontitud. No obstante, nuestra reacción puede ser positiva o negativa. Puede estar llena de esperanza y optimismo o puede convertirse en una reacción de resentimiento y pesimismo. Si no tenemos cuidado, la queja será tan inmensa que perderemos de vista todas esas grandes oportunidades para crecer, para realizar nuevos descubrimientos, para dejar nuestra posición pasiva y convertirnos en participantes activos de nuestra aventura más allá de lo familiar.

Entre no hacer nada e intentar hacer algo, aunque sea ridículo, existe un gran espacio que vale la pena considerar. En ambos casos, quedarnos inmóviles no es la opción.

Con las siguientes cincuenta y dos semanas envueltas como regalo listo para ser abierto, y aunque sabemos que cada una de ellas contiene sorpresas que requerirán ajustes, le sugiero que decidamos en este momento abrirlas con gran anticipación. Es más, debemos aceptarlas con gran deleite. Piense en la gran cantidad de cosas que Dios quiere enseñarnos y en las muchas formas en que lo veremos obrar. Francamente, he descubierto que mi «juventud se renueva como la del águila» (Salmos 103:5) cuando tengo la disposición de cambiar y de hacer los ajustes necesarios. Uno de los secretos para mantenerse joven es romper con una vieja y cansada rutina.

Así que. . . ¡Adelante! Mejor aún, ¡vayamos juntos! Para cuando este año termine, usted y yo descubriremos que Dios tiene cosas sorprendentes para nosotros que nunca conoceríamos o experimentaríamos sino aceptáramos el desafío que el cambio inevitablemente conlleva.

Es momento de enfrentar lo que viene en las siguientes semanas y meses. Pero ¿qué es lo más importante que debe recordar? ¡No se quede allí sentado!

Entre no hacer nada e intentar hacer algo, aunque sea ridículo, existe un gran espacio que vale la pena considerar. En ambos casos, quedarnos inmóviles no es la opción.

Charles R. Swindoll Tweet This

Adaptado del libro, Responde a Mi Clamor: Aprenda a comunicarse con un Dios que se preocupa por usted (Worthy Latino, 2014). Copyright © 2014 por Charles R. Swindoll, Inc. Reservados mundialmente todos los derechos.