Sigue a Jesús como tu Pastor

por Visión Para Vivir1 de abril, 2026

Todos siguen a alguien.
 Aun los líderes que más admiramos caminan tras las huellas de otra persona.
La cuestión no es si vamos a seguir a alguien, porque todos lo hacemos. La pregunta es: ¿a quién? Anhelamos seguir a alguien que nos guíe por el camino correcto.
Somos como ovejas, buscamos a un pastor que de verdad … Lea más

El juicio que parecía lento

No necesitamos preguntarnos si Dios hará algo respecto al mal en este mundo (ver Habacuc 1:1-11). Él vio su comienzo hace mucho y determinó su fin. La fiesta de la maldad terminará.

El río que se desvía

Dios tiene formas de cumplir Sus propósitos que nunca anticipamos. Usa lo ordinario para lograr lo extraordinario. Convierte las fortalezas en debilidades y las debilidades en fortalezas. Encuentra caminos donde no hay caminos.

Dioses que no responden

Pero antes de sentirnos superiores a los babilonios, examinemos nuestros propios ídolos. Tal vez no sean de oro o plata, pero son igualmente incapaces de salvarnos. El dinero que adoramos no puede comprar paz interior. El éxito que perseguimos no puede llenar el vacío del alma. Las relaciones que idolatramos no pueden darnos la seguridad que solo Dios ofrece.

INTRODUCCIÓN AL ADVIENTO

Que estos momentos de reflexión te acerquen más al corazón del Padre. Que enciendan en ti y en tu familia un anhelo profundo por el regreso glorioso de Jesucristo.

Esperar no es perder el tiempo

Esperar no es perder el tiempo. Es permanecer en el lugar correcto hasta que Dios decida actuar. En ese espacio de espera, Él trabaja en nuestro carácter, refina nuestra fe y prepara las circunstancias para que Su voluntad se cumpla con poder.

Desinflando el orgullo

Antes de que nos enamoremos de toda nuestra importancia alta y poderosa, es buena idea echar un vistazo hacia atrás al «hueco de la cantera» del cual Cristo nos levantó. Y no nos limitemos sólo a pensar en eso; admitámoslo. Nuestro «hueco de la cantera» tiene su manera de mantenernos al mismo nivel: receptores de la gracia.

Días Brillantes, Días Arruinados

Nuestro problema no es que hemos fallado. Nuestro problema es que no hemos fallado lo suficiente. No hemos sido rebajados lo suficiente como para aprender lo que Dios quiere que aprendamos.

Seguro en las manos de Dios

Deténgase y mire las palmas de sus manos. Ahora, imagínese que son las manos de Dios y que usted está precisamente allí . . . Nuestros caminos están continuamente delante de Él. Ningún momento fugaz de la vida pasa sin que Él sepa exactamente dónde estamos, lo que estamos haciendo, y cómo nos sentimos.

Tómelo por fe

A pesar de nuestra investigación, y de todo nuestro estudio de la Biblia, nunca lograremos verlo todo con claridad, captar por completo, ni entender y responder a todas las preguntas.