Dios no hace promesas vacías. No pronuncia profecías que no cumplirá. Su palabra es tan segura como Su carácter. Lo que Él dice, sucede — aunque tome generaciones, aunque parezca imposible, aunque el mundo entero diga lo contrario.
Isaías
La estrategia que nadie anticipó
Dios tiene formas de obrar que desafían nuestra imaginación. Cuando parece que no hay camino, Él encuentra uno. Cuando todas las puertas parecen cerradas, Él abre una que ni siquiera habíamos considerado. Cuando nuestros cálculos dicen «imposible», Su poder dice «mira esto».
Babilonia desierta
Las murallas más gruesas eventualmente caen. Los imperios más poderosos eventualmente se desmoronan. Solo el reino de Dios permanece.
Sigue a Jesús como tu Pastor
Todos siguen a alguien. Aun los líderes que más admiramos caminan tras las huellas de otra persona. La cuestión no es si vamos a seguir a alguien, porque todos lo hacemos. La pregunta es: ¿a quién? Anhelamos seguir a alguien que nos guíe por el camino correcto. Somos como ovejas, buscamos a un pastor que de verdad … Lea más
El juicio que parecía lento
No necesitamos preguntarnos si Dios hará algo respecto al mal en este mundo (ver Habacuc 1:1-11). Él vio su comienzo hace mucho y determinó su fin. La fiesta de la maldad terminará.
El río que se desvía
Dios tiene formas de cumplir Sus propósitos que nunca anticipamos. Usa lo ordinario para lograr lo extraordinario. Convierte las fortalezas en debilidades y las debilidades en fortalezas. Encuentra caminos donde no hay caminos.
Dioses que no responden
Pero antes de sentirnos superiores a los babilonios, examinemos nuestros propios ídolos. Tal vez no sean de oro o plata, pero son igualmente incapaces de salvarnos. El dinero que adoramos no puede comprar paz interior. El éxito que perseguimos no puede llenar el vacío del alma. Las relaciones que idolatramos no pueden darnos la seguridad que solo Dios ofrece.
INTRODUCCIÓN AL ADVIENTO
Que estos momentos de reflexión te acerquen más al corazón del Padre. Que enciendan en ti y en tu familia un anhelo profundo por el regreso glorioso de Jesucristo.
Esperar no es perder el tiempo
Esperar no es perder el tiempo. Es permanecer en el lugar correcto hasta que Dios decida actuar. En ese espacio de espera, Él trabaja en nuestro carácter, refina nuestra fe y prepara las circunstancias para que Su voluntad se cumpla con poder.
Desinflando el orgullo
Antes de que nos enamoremos de toda nuestra importancia alta y poderosa, es buena idea echar un vistazo hacia atrás al «hueco de la cantera» del cual Cristo nos levantó. Y no nos limitemos sólo a pensar en eso; admitámoslo. Nuestro «hueco de la cantera» tiene su manera de mantenernos al mismo nivel: receptores de la gracia.

