Proverbios 13:4

El alma del perezoso desea y nada alcanza;

Más el alma de los diligentes será prosperada.

Proverbios 13:4

Un joven entró corriendo a una gasolinera para usar un teléfono monedero. El gerente oyó la conversación telefónica mientras el joven preguntaba:  «Señor, ¿tendría usted trabajo para un joven honrado, que trabaja duro?» [pausa] «Ah. . . ¿que ya tiene un joven trabajador honrado, que trabaja duro? Pues bien, ¡de todas maneras gracias!»

El joven colgó el teléfono con una sonrisa. Tarareando empezó a alejarse, obviamente feliz.

«¿Cómo puedes estar tan contento?» le preguntó el gerente que lo había oído. «Pensé que el hombre con quien hablabas ya tiene alguien y no quiere emplearte».

El joven contestó: «Pues bien, como ve, yo soy aquel joven que trabaja duro. ¡Simplemente quería comprobarlo!»

Si usted llamara a su Jefe celestial, disfrazando su voz, y le preguntara sobre su desempeño, ¿qué piensa que sería la respuesta que Dios daría?

Adaptado del libro, Sabiduría Para el Camino: Palabras Sabias para Personas Ocupadas (Grupo Nelson 2008). Copyright © 2008 por Charles R. Swindoll, Inc. Reservados mundialmente todos los derechos.