Salmo 119:114

Mi escondedero y mi escudo eres tú;
En tu palabra he esperado.

Salmo 119:114

Uno de los más grandes beneficios que podemos extraer de la Biblia es la perspectiva. Cuando nos desalentamos, perdemos temporalmente nuestra perspectiva. Cosas pequeñas se convierten en mamuts. Una ligera irritación, tal como una piedrita en el zapato, parece gigantesca. La motivación se va, y lo peor de todo, la esperanza se esfuma.

La Palabra de Dios está hecha a la medida para los días grises. Envía un rayo de luz por entre la niebla. Señala seguridad cuando tememos que no lograremos atravesarlo. La perspectiva del cuadro en grande nos da un trasplante de esperanza, y en un breve periodo de tiempo hemos escapado de lo lúgubre y aburrido y estamos de nuevo remontándonos . . .

En realidad, podemos estar firmes al atravesar tiempos de desaliento, pero solo si aplicamos las instrucciones de Dios.

Adaptado del libro, Sabiduría Para el Camino: Palabras Sabias para Personas Ocupadas (Grupo Nelson 2008). Copyright © 2008 por Charles R. Swindoll, Inc. Reservados mundialmente todos los derechos.