El ángel que cerró las bocas

¿Qué bocas necesita Dios cerrar en tu vida? ¿La boca del temor que ruge en tu mente cada noche? ¿La boca de la acusación que te recuerda fallos del pasado? ¿La boca del cuestionamiento que te pregunta si todavía vale la pena seguir? Hay un Ángel —el Ángel con mayúscula— que sabe cómo silenciar bocas que parecen indómitas. Daniel salió del foso porque ese Ángel estuvo allí toda la noche. Tú no estás solo en tu foso tampoco.

Daniel descansaba mientras Darío se atormentaba

Hay un peligro espiritual al que pocos prestamos atención: la falsa seguridad de las circunstancias favorables. Mientras todo va bien, creemos descansar, pero en realidad solo descansamos en nuestras circunstancias. Cuando estas se rompen, también se rompe nuestro descanso. La fe verdadera puede dormir junto a un león. La falsa fe necesita un palacio. ¿Cuál es la tuya?

El valor perdurable de un mentor

por Charles R. Swindoll1 de junio, 2026

Allí estábamos, un grupo de seis. Una vela naranja ardía en el centro de nuestra mesa, dibujando sombras parpadeantes en nuestros rostros. Uno habló; cinco escuchamos.  Cada pregunta se respondía con tanta gracia y facilidad; cada respuesta extraída de profundos pozos de sabiduría, moldeada por decisiones difíciles, alimentada por el tiempo. Y el dolor. Y los errores y maltratos. Afinada por pruebas, riesgos, desamores … Lea más

Solo para el solitario

Es difícil desarrollar amistades con sólo un apretón de manos en la iglesia o una sonrisa después que el servicio de adoración terminó. Amar al que es difícil de amar es riesgoso; se requiere tiempo y mucho esfuerzo. Pero, la disponibilidad no es opcional. Es esencial.

Inerrancia

Es fácil olvidar que las personas no son perfectas, especialmente cuando nos encontramos con personas muy sabias y cuya instrucción es bíblica y dinámica. Nos sentimos anonadados hasta que esa persona enseña algo que es diferente a lo que otro ministro admirado nos dice. Eso sin lugar dudas genera confusión.

La crianza de los hijos

Tú fuiste quien escogió que fuésemos criados por nuestros padres. Padres que nos amaron y derramaron sus vidas por nosotros, lloraron por nosotros y nos ayudaron a ser lo que somos hoy. Gracias por nuestros padres. Ellos fueron buenos ejemplos y nos dieron gratos recuerdos. Te agradecemos por ellos aunque sabemos que no eran perfectos.

Eunice y Loida: Transmitir la gracia a la nueva generación

En gran manera, somos quienes somos hoy gracias a la influencia de las mujeres que Dios colocó en nuestras vidas cuando éramos pequeños. Incluso los que hemos perdido a madres creyentes seguimos viviendo en el legado de sus vidas. Que su consejo nunca se vaya. Que su ternura y sus convicciones se queden con nosotros toda la vida.

Lectura, Segunda parte

El ser un lector le añade aceite a el rose conversacional. Además, para el cristiano le abre nuevas avenidas para el evangelismo. Ayuda con el acercamiento a los perdidos por medio de un terreno que les es familiar y que permite que se den cuenta de que convertirse en un cristiano no es como cometer suicidio intelectual.

La crítica

La amistad no peligra, sino que se fortalece a través de la crítica honesta. Pero —cuando usted es criticado por alguien que a penas lo conoce, filtre de ello lo que es un hecho. . . ¡e ignore el resto!

El fantasma de Efraín, Segunda parte

No hay un logro que valga la pena recordar que no esté manchado con la sangre de la diligencia y rayada por las cicatrices de la desilusión. Correr, darse por vencido, escapar, aun escapar no resuelve nada. . . solo posterga el enfrentamiento con la realidad.