¿En qué estaba pensando Jesús?

No hubo momento donde Jesús se sintiese más débil, donde tuviera más dolor, más soledad y donde se sintiera más humano, que en ese momento. Pero a pesar de la hostilidad de la injusticia, Jesús siguió confiando Su vida al Padre.

Salve la deidad encarnada

por Charles R. Swindoll7 de diciembre, 2020

Dios Hijo se rebajó a Sí mismo. Se encarnó en un bebé. Murió una muerte humillante. Como resultado, Dios el Padre «le exaltó a lo sumo». Un día, todos nos arrodillaremos en adoración al Señor resucitado, «para la gloria de Dios el Padre».

Una actitud de firme determinación

Pablo repudia al pasado y mira con confianza el futuro. Su firme determinación lo mantuvo enfocado en la meta suprema: agradar a Cristo hasta alcanzar la meta, a pesar de sus cadenas.

Gozo aprendido

Si queremos aprender lo que es el gozo, lo mejor que podemos hacer es desarrollar una actitud de abnegada humildad. Comience con su familia o sus vecinos. Sea ejemplo de ella con sus clientes o con sus empleados.

El secreto del gozo

Hay un tercer beneficio cuando se vive por encima de las circunstancias: el valor de los demás se fortalece; nunca se debilita. Los extraordinarios convertidos de Pablo no se avergonzaban de su nueva fe en Cristo.

A pesar de las circunstancias

Tal vez ha vivido así por tanto tiempo que pensar negativamente se ha vuelto un hábito en usted, de manera que no puede imaginar la posibilidad de pensar de otra manera.

Él es aquel

Para los soldados que resguardaban el monte del templo, Jesús era un rebelde, un renegado que buscaba ser rey y que era culpable de traición. Para aquellos líderes judíos que se mezclaban entre la multitud, Jesús era una amenaza, un blasfemo con delirios de divinidad y una persona digna de muerte.