Aquí está el secreto de su serenidad en el foso: la conciencia limpia es la mejor almohada. El que no arrastra culpas ocultas puede mirar a los leones, y a los reyes, y a Dios, sin bajar la vista. Pablo vivía con esa misma disciplina: «Procuro conservar siempre una conciencia irreprensible delante de Dios y delante de los hombres» (Hechos 24:16, NBLA).
Hechos
Inocente delante de Dios y los hombres
Hay momentos cuando la fidelidad a Dios requiere desobediencia a las autoridades humanas. No por rebeldía ni por ambición personal, sino porque hay leyes injustas. Daniel no organizó una rebelión contra Darío. Solo siguió orando como había orado siempre. Su «desobediencia civil» fue silenciosa, abierta, no violenta. Y dejó las consecuencias en manos de Dios. Esa es la postura cristiana en medio de demandas injustas: no obedecer, no luchar, y confiar.
El Dios que sostiene tu aliento
Vivir ignorando a Dios no es independencia; es inconsciencia. Es olvidar que cada respiración es prestada, cada día es regalo, cada latido es gracia.
Una actitud de genuina acción de gracias
Comience por rechazar que su situación determine su actitud. Si su actitud prevalece sobre su situación, comenzará en realidad una transformación.
El Señor de toda ocasión
Si usted no hace ningún intento por conocer y glorificar a su Creador, necesito decirle que esa vida tiene consecuencias bien definidas y un destino ya fijado. Haga una pausa y medite en ese destino horrible, la separación eterna de su Diseñador.
Señor
Necesitamos Su gracia para continuar, para darnos la resistencia para vivir bien en este mundo de caos. La gracia del Señor nos sostiene y asegura de Su soberanía cuando nos vemos tentados por el miedo y cuestionamos Su reino. Pero podemos estar seguros de que Dios está en control. Él es el Señor que provee gracia y esperanza.
Priscila: Añadir precisión a la elocuencia
Muy frecuentemente no damos importancia a la doctrina, preferimos sentirnos bien, una música animada y un orador fácil de escuchar en lugar de enseñar la verdad bien. Pero la verdad es que nuestra fe no tiene importancia si no conocemos al Dios verdadero, a nuestro Padre y a Jesucristo, Su Hijo, quien murió en una cruz y resucitó de los muertos por la humanidad.
Lidia: Abrir su corazón y su hogar a Dios
Lidia sirve como modelo maravilloso de alguien que reconoció que nuestra adoración a Dios se puede expresar con cualquier cosa que elijamos ofrecerle.
La Tumba
El hombre sin pecado que había muerto por ellos. El amigo, el maestro, el Mesías, el Salvador estaba vivo. Nada volvería a ser igual. Desde ese momento en adelante, pasarán a la eternidad gozándose por lo que había ocurrido.
Visión
Pareciera que Jesús se daba cuenta del «miedo» innato que tenían de las cosas grandes. Los desafió: «No se inquieten. Con mi ayuda, podrán pescar a las personas tal como pescaron a estos peces».

