Inocente delante de Dios y los hombres

Hay momentos cuando la fidelidad a Dios requiere desobediencia a las autoridades humanas. No por rebeldía ni por ambición personal, sino porque hay leyes injustas. Daniel no organizó una rebelión contra Darío. Solo siguió orando como había orado siempre. Su «desobediencia civil» fue silenciosa, abierta, no violenta. Y dejó las consecuencias en manos de Dios. Esa es la postura cristiana en medio de demandas injustas: no obedecer, no luchar, y confiar.

El Dios que sostiene tu aliento

Vivir ignorando a Dios no es independencia; es inconsciencia. Es olvidar que cada respiración es prestada, cada día es regalo, cada latido es gracia.

El Señor de toda ocasión

Si usted no hace ningún intento por conocer y glorificar a su Creador, necesito decirle que esa vida tiene consecuencias bien definidas y un destino ya fijado. Haga una pausa y medite en ese destino horrible, la separación eterna de su Diseñador.

Señor

Necesitamos Su gracia para continuar, para darnos la resistencia para vivir bien en este mundo de caos. La gracia del Señor nos sostiene y asegura de Su soberanía cuando nos vemos tentados por el miedo y cuestionamos Su reino. Pero podemos estar seguros de que Dios está en control. Él es el Señor que provee gracia y esperanza.

Priscila: Añadir precisión a la elocuencia

Muy frecuentemente no damos importancia a la doctrina, preferimos sentirnos bien, una música animada y un orador fácil de escuchar en lugar de enseñar la verdad bien. Pero la verdad es que nuestra fe no tiene importancia si no conocemos al Dios verdadero, a nuestro Padre y a Jesucristo, Su Hijo, quien murió en una cruz y resucitó de los muertos por la humanidad.

La Tumba

El hombre sin pecado que había muerto por ellos. El amigo, el maestro, el Mesías, el Salvador estaba vivo. Nada volvería a ser igual. Desde ese momento en adelante, pasarán a la eternidad gozándose por lo que había ocurrido.

Visión

Pareciera que Jesús se daba cuenta del «miedo» innato que tenían de las cosas grandes. Los desafió: «No se inquieten. Con mi ayuda, podrán pescar a las personas tal como pescaron a estos peces».

El secreto de Houdini, Segunda parte

Cuando las probabilidades están en contra nuestra, las horas son largas y el final todavía no se vislumbra, el entusiasmo nos rescata de la tentación de abandonar—o escapar—o quejar. Le quita la pesadez y la monotonía del aburrimiento. Provee tropas frescas cuando la batalla se alarga y el cuerpo se agota.