Comunicación fallida, Primera parte

Los mensajes distorsionados son peligrosos; pueden arruinar nuestras relaciones y herir nuestros hogares. La comunicación al estilo de Dios no deja mucho margen para generalidades o mensajes cruzados.

El llamado desde una cueva

¡Animo! Si David pudo manejar una cueva llena de bravucones, usted puede apretarse el cinturón y enfrentar el desafío que tiene en su propia cueva. ¿Necesita fuerzas? ¿Paz? ¿Sabiduría? ¿Dirección? ¿Disciplina? ¡Pídalo! Dios le escuchará. Él da atención especial a los gritos que proceden de cuevas.

Ahora, ¡no se siente solo a esperar!

Y un nuevo año nos sonríe con doce meses donde nos enfrentamos a lo desconocido. Un mar entero de posibilidades se extiende a través de las aguas inexploradas, e incluye tanto días bañados por el sol como unas pocas tormentas con vientos fuertes y olas gigantes.

Es el momento de tomarse el tiempo

¿Cuándo fue la última vez que realmente pasó tiempo, tiempo de calidad, con su hijo? Dese el tiempo ahora mismo para hacerlo. Tómese el tiempo para reconstruir esa relación.

Rechazo final

En toda esta oscuridad, hay un haz de luz. La gente que está considerando el suicidio generalmente desea ser rescatada. Ellas dejan claves que dicen: «¡Ayúdenme!». Dejan pistas, sea de manera consciente o inconsciente, que anuncian sus intenciones.

Guardando las confidencias

Mientras más tiempo pasa, más me doy cuenta de que existe una escasez de personas a quienes se les puede confiar plenamente con alguna información confidencial. Mientras más tiempo pasa, ¡más valoro a aquellas almas que pertenecen a esa categoría! De hecho, si se me pidiera hacer una lista de las características esenciales que deben hallarse en cualquier miembro del equipo administrativo o de un oficial de la junta de gobierno de una iglesia . . . la habilidad de guardar las confidencias estaría entre los primeros en importancia.

Sentirse querido, Primera parte

Quisiera hablar a favor y en defensa de ellos. Eso lo haré mañana. Por ahora, mire a su alrededor. Prepárese para abrir sus ojos y su corazón a esa persona que está al otro lado de la llamada telefónica.

La falibilidad, Primera parte

Así como la infalibilidad bíblica nos asegura que cada página de ella es incapaz de error o de engaño, la falibilidad nos recuerda que cada persona es capaz de ambas cosas. Las consecuencias son igualmente claras. Cuando se trata de la Biblia, siga confiando. Cuando se trata de personas, use el discernimiento.

Un toque de elegancia, Primera parte

El ser responsable con las finanzas es una cosa. Pero el ser ridículamente frugal es algo muy diferente. ¿Por qué hemos abrazado la idea de que la elegancia y el tener clase no tienen lugar en el espectro espiritual? ¿Desde cuándo es más espiritual tocar un piano viejo y golpeado que un piano de cola pequeño? ¿Qué es lo que nos hace sentir mayor incomodidad trabajando y adorando en ambientes hermosos que en los que son ordinarios? ¿Quién dijo que no pueden coexistir la humildad y la hermosura?

Ofrendas, Primera parte

La ofrenda justo le provee un tiempo como ese: un tiempo para permanecer en silencio. Para dejar de hablar. Para pensar, meditar, bajar las revoluciones de su motor y quedarse quieto. Pregúntele a Dios de qué manera usted puede intercambiar sus hábitos típicos y aburridos por algo nuevo que lo honraría a Él durante este tiempo.