Tomar un paso atrás, Segunda parte

¿Está usted siendo sabio o necio? ¿Está usted usando la fuerza o dando libertad? ¿Es usted insistente o paciente? ¿Es usted intimidante con su intensidad. . . o toma un paso atrás y se relaja? ¿Está usted permitiendo que la neblina se disipe, o está despegando ciegamente en un vuelo peligroso?

La aprehensión

La aprehensión es uno o dos puntos más arriba de la preocupación, pero se siente como si fueran gemelos. No es lo suficiente como para ser temor, pero tampoco es tan moderado como para ser divertido. Se halla en la categoría de una «emoción mixta».

Nuestro Pastor Dirige el Camino

Dios sabe que la única manera en que podemos alcanzar los lugares más altos de la experiencia y madurez cristiana no es el patio de recreo de la prosperidad sino en el aula del sufrimiento.

Vida Abundante

Estoy convencido de que eso es lo que Jesús quiso decir cuando nos prometió una vida abundante. Abundante en desafíos, desbordando de posibilidades, llena de oportunidades para adaptarnos, variar, alterar y cambiar. Pensándolo bien, ese es el secreto de mantenerse joven. También es la senda que lleva al optimismo y a la motivación.

La Diferencia Determina la Diferencia

Nuestro mensaje es una imagen de espejo al mensaje del mundo, el mundo bosteza y sigue su camino, diciendo: «¿Qué más hay de nuevo? He oído eso desde que nací».

LA SEXTA PALABRA— «¡CONSUMADO ES!»

Jesús había logrado Su meta de realizar la expiación por el pecado humano. Todo había resultado conforme al plan de Su Padre. La realización del deseo de Dios fue dulzura para el alma de Jesús y con gran satisfacción proclamó fuertemente Su triunfo diciendo: «¡Consumado es!».

LA QUINTA PALABRA— «TENGO SED»

Como parte de Su sufrimiento por nosotros, Jesús soportó los procesos biológicos que resultaron como producto de Su crucifixión. En forma sorprendente podemos notar que incluso Su sed señalaba el cumplimiento de la profecía acerca de Su muerte, y Juan notó que Jesús habló «sabiendo que todo se había ya consumado».

LA TERCERA PALABRA— «¡HE AHÍ TU HIJO! ¡HE AHÍ TU MADRE!»

Aunque notamos que Maria tenía una fe grandiosa, también necesitaba el sostenimiento y cuidado del amor de una familia. Jesús hizo provisión para esos momentos antes de Su muerte y Juan, «el discípulo al que Jesús amaba», de inmediato respondió al encargo de Jesús y recibió a María en su propia casa.

Un Plan Perfecto

Por eso las palabras finales de Jesús desde la cruz antes de morir fueron «Consumado es». El plan divino de redención había quedado completo: el pago de Jesús por nuestro pecado.

Lleno de Gracia y Verdad

En un mundo de tinieblas y demandas, reglas y regulaciones, requisitos y expectaciones exigidas por los dirigentes religiosos hipócritas, Jesús vino y ministro de una manera nueva y diferente.