Siloh

Dios siempre ha deseado estar presente en las vidas de Sus hijos, incluso en nuestras vidas ahora. El amor de Jesús es una búsqueda incesante para hacer el reino de Dios un lugar de descanso con Sus hijos, por siempre.

El Ángel del Señor

Si necesitamos revelación, Cristo nos puede guiar. Si necesitamos perdón, Cristo puede ser nuestro abogado. Si necesitamos consuelo, Cristo nos puede consolar. Si necesitamos oración, Cristo puede interceder por nosotros.

La Esposa de Lot: Tomar en serio a Dios

Esta es nuestra advertencia: si, por la gracia de Dios, usted decide dejar un estilo de vida malo, no mire atrás. Solo obstaculizará el proceso de recuperación. Hay algo desastroso que ocurre dentro de nosotros cuando recordamos el placer del pecado que antes nos arruinaba. Esa mirada atrás nos debilita.

Agar: Encontrarse con Dios a la fuga

En tiempos de desesperación inevitables, el Señor quiere que Sus hijos regresen a Él y no que «huyan a Egipto». Al esperar en el Señor, nos aferramos a Su promesa de que Él espera con nosotros y proveerá, ya que Dios oye nuestras oraciones y Dios ve nuestras necesidades.

Eva: Vivir con las Consecuencias

Era necesario un plan que solo Dios podía poner en marcha para redimir la relación de Eva y restaurar esta escena hermosa, pero trágica.

Su Evangelio es Paz

Zacarías había sido obligado a guardar silencio por nueve meses. Ahora ya no tenía que callar más. El Príncipe de paz ciertamente venía a Su pueblo.

Ir. . . sin saber, Primera parte

Como seguidores de nuestro Señor, creemos que Él nos guía en cierta dirección. . . o a ir tras una meta precisa. Esa dirección es tan clara que no deja lugar a equivocación. No siempre lógica o explicable, pero clara.

Los ídolos, Segunda parte

¿Cuánto tiempo hace que usted solicitó la ayuda del Señor para una sesión privada y personal de limpieza del templo? Es tan fácil aferrarse de un ídolo—cosas buenas, adoradas de manera inapropiada. Pero cuando tiene a Jesús en el centro del cuarto, todo lo demás sobra como decoración.

No Espere Aprobación

A veces nuestra fe significa una reprensión tal para nuestros semejantes que sufrimos persecución por ella. No le cuesta nada esta simple advertencia: No espere aprobación y afirmación abrumadoras solo porque usted ha escogido andar por fe.