Personalmente, he visto numerosas ocasiones cuando el orgullo ha ganado (aun cuando nunca se lo llama así) y la armonía se ha desvanecido . . . y quiero decir muy rápido. . .
Salmos
Dios sabe nuestros límites
Cuando nosotros no vivimos a la altura de la agenda que nos hemos fijado, nos sentimos como que Él va a descargar sobre nosotros una camionada de juicio. Pero eso no sucederá.
«¡Buen trabajo!»
Hay ocasiones cuando necesitamos decirnos a nosotros mismos: «¡Buen trabajo!» cuando sabemos que es verdad. Eso no es orgullo arrogante, amigo mío. Es reconocer en pocas palabras los sentimientos del corazón.
¡Celebre la vida!
El envejecimiento no es una opción; pero nuestra respuesta al mismo sí lo es. De muchas maneras nosotros mismos determinamos cómo vamos a envejecer.
No tenga miedo. . . es solo su futuro (Parte 2)
La mayoría de nuestros miedos, independientemente de su objetivo específico, se reducen a una sola cosa: miedo al futuro. Se nos retuercen las entrañas al pensarlo: Pero ¿quién sabe lo que puede pasar?
No tenga miedo. . . es solo su futuro (Parte 1)
Cuando caemos, el miedo nos pisa la cara con el peso de un enorme tanque. . . y se ríe de nuestra condición de inválidos mientras se prepara para otro zarpazo.
Vista celestial en retrospectiva
Pero nuestro Dios invisible, en su providentia, continuamente, y con confianza, está obrando. Él nunca cambia. Él sabe qué es lo que se propone, y Él lo realiza con determinación implacable.
La mano de Dios en su vida
Usted tal vez haya llegado a un hogar que sufría estrechez económica. Tal vez haya conocido quebrantamiento, heridas e inseguridad desde sus primeros días; pero, por favor, óigame en esto: Usted no fue un accidente.
Segmentos de soledad
La soledad es un oasis del alma en donde nos vemos a nosotros mismos, a otros y especialmente a nuestro Dios de nuevas maneras. Es en donde se identifica y extermina mucho del «atiborramiento» de la vida, gracias al calor misericordioso del «horno».
El mensaje de Dios de la nueva mañana
Todas las mañanas el Señor se asoma con un mensaje alentador: «Todavía estamos hablándonos, ¡cómo sabes! Yo estoy aquí. No me he movido. Caminemos juntos hoy».

