La importancia de nutrir el alma con las Escrituras, parte XI

By Charles R. Swindoll6 de January, 2021

La Biblia es como un tapiz de verdad e historia maravillosamente interconectado. Al correlacionar un pasaje de las Escrituras con otros pasajes de la Biblia, usted profundiza en la comprensión de su significado y se coloca en la mejor posicion para realizar aplicaciones sólidas y transformadoras de las Escrituras.

La importancia de nutrir el alma con las Escrituras, parte X

By Carlos A. Zazueta8 de October, 2020

Preparar el Alimento, Parte III INTERPRETACIÓN: Comprender los Nutrientes En el libro de los Salmos del Antiguo Testamento, el salmista David nos hace esta deliciosa invitación: «Prueben y vean que el Señor es bueno» (Salmos 34:8, NVI). La Palabra de Dios se difunde ante nosotros como una mezcla heterogénea de verdades nutritivas y satisfactorias necesarias … Read More

La importancia de nutrir el alma con las Escrituras, parte IX

By Carlos A. Zazueta2 de September, 2020

Preparar el Alimento, Parte II OBSERVACIÓN: El Comienzo de Un Trayecto Maravilloso Desde el principio de año que comenzamos a estudiar el proceso de cómo estudiar las Escrituras y la importancia de hacerlo correctamente, nos hemos concentrado en los pasos que el pastor Charles Swindoll usa cuando él estudia un pasaje bíblico: observación, interpretación, correlación … Read More

Resurrección

La señal de que todo había cambiado fue cuando Jesucristo, el Mesías, volvió a respirar el aire de la tierra. El prometido Salvador del mundo estuvo al otro lado de la tumba. Su sufrimiento y la muerte en la cruz absorbió la ira santa de Dios, que había sido derramada por completo sobre Jesús, y la deuda justa que el pecado había producido quedó satisfecha.

El día intermedio

Aunque ellos habían andado en las pisadas de Jesús por años, no habían oído Sus palabras. Incluso ante el hecho de estar en el aposento alto con Jesús y comer del cordero pascual no les había abierto los ojos. Se necesitó la cruz.

Misión cumplida

La oscuridad cubrió a Jerusalén durante las tres horas finales de la vida de Jesús. Los Evangelios no anotan absolutamente nada que se haya dicho durante ese tiempo; sino hasta el mismo fin. La oscuridad reflejaba la inimaginable agonía espiritual que Jesús atravesaba.

La Pascua Máxima

Imagínese las preguntas que se agolpaban en la mente de los discípulos: ¿En realidad va a morir? ¿Cuándo? ¿Qué nos va a suceder a nosotros? ¿Vamos nosotros también a morir? ¿Qué del reino que prometió? ¿No han servido de nada todos estos años?

¿Qué buscan?

Solo Jesús entendía los sucesos que tendrían lugar este fin de semana, esperados desde antes de la fundación del mundo, profetizados por videntes y profetas. A pesar de las miles de oportunidades para escapar de Jerusalén, Jesús afirmó Su corazón en lo que se lograría allí en los días venideros.

El sendero a la obediencia

Los discípulos no entendían nada de esto.
El plan simplemente no estaba desenvolviéndose como ellos habían esperado. Oyeron Sus palabras, conocían al Verbo, pero simplemente no podían unirlo todo. Sabían quién era Él. Su búsqueda había terminado. Habían hallado a Aquél. Pero ahora Sus palabras no tenían sentido.

Una semana de vida

Jesús vivió Su semana final bajo el aplastante peso de que Su hora había llegado. Su largamente profetizado sacrificio era inminente, así que estos minutos finales eran preciosos y pocos.