Aquellos que logran grandes objetivos por lo general son aquellos que han fracasado muchas veces. Nuestros fracasos, son solo pruebas temporales que nos van preparando para esos gloriosos triunfos.
Aliento y Consuelo
Dudas Diarias
El hombre se encontraba angustiado. Profeta o no, él estaba batallando con la justicia de Dios. Muy dentro de sí dudaba de la presencia de Dios. «¿Dónde está? ¿Por qué el Señor se ha desvanecido en el momento en que más lo necesito?» Él no era el único que se sentía así. ¿Quién no ha tenido preguntas similares?
Valor para el desalentado
Hay una mosca en la sopa de la decepción. Nosotros la hemos puesto allí. De modo que no hay nadie más a quien culpar sino a nosotros mismos. Deténgase a pensarlo un momento. ¿Qué es lo que hace que nos decepcionemos? Que nosotros ya lo teníamos figurado en nuestras mentes y habíamos anticipado cierto resultado o una respuesta que nunca se materializó.
Controlando nuestras palabras
El principio del eco es una de esas leyes inmutables en la naturaleza física y especialmente en la naturaleza humana. ¿A qué me refiero? Es muy simple. Recibimos a cambio exactamente lo que damos. Es más, en algunos casos recibimos aún más de lo que damos. ¿Recuerda las palabras de Jesús? «Porque con la medida con que midáis, se os volverá a medir» (Lucas 6:38).
Viviendo la verdad
Una de las características más magnéticas de Cristo es Su consistencia. Cuando se le necesita, Él está allí. Y aun cuando usted piensa que no lo necesita, también está allí. Él nunca llega demasiado temprano o demasiado tarde. Nunca está de mal humor y tampoco le pedirá que le llame en horas de oficina. Él está disponible siempre porque es inmutable. Con Él no hay ayer ni mañana; no hay año nuevo o año viejo. Jesús es «el mismo» siempre (Hebreos 13:8).
La limpieza en la profundidad de la Palabra de Dios
Dios concede sabiduría solo a aquellos que esperan en silencio. . . y que respetan «las profundidades de Dios». Es algo que requiere tiempo. Algo que llama a la solitud.
Anticipando su regreso
Aquellas personas que son más prácticas que místicas, que son más realistas que idealistas, tienden a pensar en eso solo en los funerales o al escuchar de experiencias al borde de la muerte. La mayoría de nosotros nos preocupamos más por el presente que por el futuro.
Convertir la Amargura en Dulzura
El libro de Hebreos dice que una «raíz de amargura» puede surgir y causar problemas (12:15). Es un hecho que nadie puede alimentar la amargura y al mismo tiempo tratar de ocultarla. A veces pensamos que podemos ocultar nuestra amargura, pero no podemos. Y lo que es peor, usted la víctima de la amargura, será el más miserable.
Certeza de Salvación
En el futuro, cuando nuestro querido Señor venga, seremos irreprochables. . . impecables. . . intachables. Jesús no se enojará con nosotros por nuestros fracasos ni intentará avergonzarnos. Más bien, la gracia que experimentamos ahora la tendremos ese día en abundancia.
El Antídoto Contra la Aprensión
Aunque la aprensión no es tan desesperante como la preocupación, puede, en ciertos momentos, sentirse igual. No es lo suficientemente fuerte para causar temor, pero tampoco lo suficientemente débil como para parecer algo gracioso. Es una mezcla de emociones y todos la hemos experimentado alguna vez.

